Seat Ritmo de David
"Aquí va la historia del Seat Ritmo en mi vida, o mejor dicho, las historias, pues han sido 3 los Seat Ritmo que han pasado por mi familia.
Corría el año 1981 y mi padre poseía un flamante 1430 que, a pesar de estar en buenas condiciones, decidió cambiar por un Seat Fura, pero no quería cualquiera, quería el Crono. El problema, claro está, era el presupuesto: un fura crono era caro por su exclusividad y pasar de un 1430 a un Fura era un escalón abajo; al final un apaño con el vendedor y un Ritmo 75 CLX ´80 casi al mismo precio, pues la salida inminente del modelo CLX ´82 beneficiaba de un importante descuento al otro y el que quería ponerse "Furo" salió con mucho "Ritmo".
Fueron cinco años los que disfrute viajando en este coche, era cómodo, rápido y por aquel entonces todo un deportivo, y digo lo de deportivo porque desde el primer día mi padre se encargo de personalizarlo y del modesto modelo de serie quedó poco; en motor aplico un escape Iresa 4-4-1 sin apagallamas y un filtro de rejilla KN, encendido Femsa-Tronic y unas llantas Silverstone envueltas por los Firestone Firehawk, que eran lo mejorcito de entonces y, aparte, alerón, spoiler delantero, emblemas Abarth, volante Tin Nardi y algún marcador extra de temperatura y presión de aceite.
En 1986, las necesidades del negocio familiar obligaron a mi padre, a cambiar el coche por una furgoneta, motivo que causo alguna lagrima en casa, pues apreciábamos bastante el coche. Aun así no le perdimos de todo la pista, pues se lo quedo un conocido de mi padre y se lo llevo a Tarragona y la verdad es que lo cuidaba bastante, pero en un viaje a Andorra terminó su andadura por un barranco, era el año 1990. Recuperé y guarde todo lo que había por casa del coche y, además, este conocido, antes de llevar el coche al desguace, cogió las 3 llantas que quedaron, volante, etc. y me lo regaló por que sabía que el coche me encantaba.
Pasaron los años y a mí me seguía gustando el Ritmo. Estudié mecánica de automoción y me puse a trabajar en el taller de mi pueblo (Bujaraloz, en Zaragoza). Allí hacía trabajo vocacional no remunerado, o sea, prácticas y tenían servicio de grúa que cubre el tramo de la autopista A-2 entre Zaragoza y Fraga. Una noche de servicio llamaron para ir a recoger un Seat Ritmo en el km 92 dirección Zaragoza y allí que fue el menda!! Llevaba un calentón de alucinar, sin gota de aceite y el resultado: biela 3 fundida. A sus dueños no les afecto lo mas mínimo. Les dije que la avería era cara de reparar pero a juzgar el estado del coche igual merecía la pena y les hable de la posibilidad de un motor de desguace, pero su contestación fue rotunda: "¡¡Al desguace!!" "¡¡No!!", me dije para mí. Era un 65 L el mas bajo de gama, pero estaba impecable y recién pintado. No podía ver como lo mandaban al desguace; así que me salte el protocolo y vulnerando la norma de que los mecánicos y gruístas no nos podíamos beneficiar de los servicios prestados, le dije: "Oiga, si lo va a dar de baja y lo manda al desguace, si me dice lo que le dan, me lo quedo yo si no le importa" En ese momento me miró, extendió su mano, me dio las llaves y dijo "Toma hijo, si me das 15.000 pts, que es lo que dan en el desguace, es para ti" ¡Momento de poner la cara de poker, David! y si... Se las di y me quede el coche. Tenía un Ritmo, era un sueño, y lo habia conseguido por tan solo 15.000 pts.



Pasaron casi 9 meses hasta que este señor, después de haberle pagado, me envió la documentación. Él tenía un Seat Toledo y éste no lo quiso dejar en la casa Seat al comprar el otro, porque solo le daban 100.000 pts. y le pareció poco, por eso no le dolió el desprenderse de el pero a mí, la manera de ser de ese personaje raro me había hecho conseguir mi coche y con la documentación en la mano era la hora de empezar a repararlo. Lo primero fue desmontar todo el coche, todo, es decir, dejé el bastidor pelado. Repasé todo lo que podían ser indicios de corrosión y le aplique una capa de brea a todos los bajos, le monté un motor 1430 en lugar del 1200, repasé culata, esmerilando válvulas, puliendo colectores, casquillos de biela y bancada, segmentos y bomba de aceite F&L que me aseguraba la presión en condiciones. Después un carburador Solex del 124 acoplado y un filtro directo de malla, radiador del diesel (es mas grande), radiador de aceite, encendido Femsa-Tronic y escape 4-4-1 y, por ultimo, caja de cambios del Diesel. Para ello el embrague me lo forraron en un taller especializado en Zaragoza (talleres Bolca). Recuperé las llantas Silverstone del coche de mi padre y compre la que faltaba, compré el alerón y... me quede sin presupuesto. Un año después, viajé a Vigo por trabajo, y allí encontré un taller en el que hacían faldones de poliéster y uno de los kits que disponían era el del Ritmo Abarth Rally; sin pensarlo, lo cargué y para Zaragoza. Los faldones con las llantas oro no me gustaban mucho, así que le calcé unas llantas de Fiat Uno Turbo, le puse amortiguadores Gas-Matic y los muelles del 127, se quedaba mas bajo y eso fue la bomba!! Era el año 1993 y te aseguro que el coche volvía miradas, estaba súper orgulloso porque había conseguido dejarlo "bonito" y no fantasma que era lo que me asustaba. Poco más, aparte de cambios de interior por los del Abarth 125 TC, asientos del Ibiza SXi, tapizados, elevalunas a las 4 puertas y cierre centralizado con mando a distancia. Para el año 1996 se me cruzaron los cables y, nunca mejor dicho, lo cambié por un Rover 200, lo seguía usando por el pueblo pero al final la batería falló, se pincharon las ruedas y más y más hasta el estado en el que está hoy, más bien deprimente. Muchas han sido las veces que he querido ponerlo en funcionamiento (...) No tengo el camino facil, pues el coche esta dado de baja y los papeleos son algo largos, pero (...) el dia 22 de agosto lo puse en marcha y... ¡anda!
El tercer Ritmo: allá por el año 1993, mientras arreglaba el mío, encontramos un 75 CLX en muy buen estado y barato. Mi madre andaba buscando coche y como te he contado, el vender el primero les costo alguna lagrima y en cuanto vio este se lo quedó. Ése no sufrió grandes cambios pues estaba muy bien. En 1996, cuando yo me compre el Rover, falleció un tío de mi madre, que tenia un Opel Kadett 1.6 D que estaba mejor que el Ritmo y acabó en el pueblo. En el pasado 2002, una limpieza en el terreno donde tenia los coches, me obligo a desalojarlo y no tenia sitio mas q para uno. Sobraban 3, así que se fueron en un camión, directos al desguace un 127 CL, un Simca 1200 Ranchera y el Ritmo de mi madre (no me lo perdonare nunca)."