Mi Seat Ritmo
Septiembre de 2002
Mi coche es un Seat Ritmo 75 CLX de 1982. Monta un motor que ha montado un buen puñado de modelos de la gama Seat: el 1430, el 131, el 128, el Bocanegra, el 124, el Fura Crono, etc. Monta la caja de cinco velocidades.
La verdad es que el motor es lo mejor del coche: agradable, potente, no gasta en exceso y arranca bien cuando hace frío. No es un deportivo y no le puedes pedir lo que no es, pero es un rutero estupendo. El desarrollo de la 5ª es muy largo, pero el motor puede con él. A su favor hay que decir que el coche mantiene cruceros increíbles para un coche con veinte años a cuestas.
El resto del coche no se mantiene en tan buen estado como el motor. La corrosión se está empezando a comer la chapa y el sol ya se ha comido la pintura (por cierto, metalizada). La verdad es que es lo que más urge de cara a la restauración.
El interior tampoco se encuentra en buen estado, pero más por que está sucio, le falta un cenicero, etc. Pero lo que tiene que funcionar, funciona. El cambio es desagradable. Hay que marcar muy bien el recorrido de la tercera y la cuarta para que entren bien.
La seguridad activa está a un nivel relativamente alto. La estabilidad está muy bien. La dirección "insistida" no es ni muy lenta ni muy dura. La ventaja es que no da esa sensación de los coches con la dirección demasiado asistida de que el tren delantero va flotando. El problema es que le hace falta un cambio de ruedas y un equilibrado: a 80 km/h. el coche va bien, a 90 tiembla el volante apreciablemente y a 100 deja de temblar. A los frenos no les vendría mal algo más de mordiente.
Pero, al final, pasa la I.T.V. como un señor (hasta el control de emisiones). El hecho de que mi abuelo lo ande unos 3.000 km. al año hace que el coche no se atrofie. El día que deje de conducir lo tendré que dar de baja. Soy estudiante y no tengo ni dinero ni idea de mecánica. Espero aprender y que algún día luzca reluciente por la calle. Sé que me tendré que gastar varias veces lo que vale y que tampoco es un coche clásico. Pero, ante todo, es el coche de mi abuelo, y ya quedan tan pocos...
Esta historia no ha llegado a su final. Ya os mantendré informados.
Aquí van unas fotos:





Ya siento que la del salpicadero haya salido mutilada.
Este coche lo compró mi abuelo allá por julio de 1982. Le dio mucha pena cambiar su Seat 127 porque funcionaba perfectamente y es, junto con éste, el mejor coche que ha tenido (y tuvo un 600 1ª serie y un 850) pero, como ya se había presentado el Ronda, los Ritmo tenían ya un precio de liquidación bastante interesante. Todavía me acuerdo que el primer día que me llevaron mis abuelos a dar una vuelta con él no arrancaba.
A mis tres años yo alucinaba con las novedades tecnológicas que llevaba este coche: los elevalunas eléctricos, el reloj digital, el cochecito dibujado en la instrumentación y, sobre todo, la 5ª marcha. Siempre que llegábamos a la misma recta le obligaba a mi abuelo a ponerla.
Al poco tiempo de tener este coche mi abuelo se jubiló. Entonces los viajes habituales del coche se redujeron cada vez más, sobre todo al huerto. Además mi abuelo tenía problemas de vista y no sabía cuántos años más iban a darle el carnet, entonces no se planteaba el comprarse un coche nuevo ya que no le compensaba. Pero algunas excursiones hemos hecho con él.
Lo cierto es que el coche en su vida no ha tenido percances de importancia. Una vez se salió de la carretera por espantar una avispa y se cayó a unas huertas que había al lado izquierdo. Se rompió el tubo de escape, la 5ª marcha y la dirección. Pero el coche sigue ahí tan tieso (esto pasó hace 15 años). ¿Averías? Eléctricas, como no. Una curiosa: el bombín del contacto, se quedaba sin luces. Una seria: una fuga de gasolina. Nada que haga plantearse el vender el coche.
Con los años, lógicamente, el coche ha ido envejeciendo. Mi abuelo no se ha preocupado de que el coche aguantara, ya que sabía que le quedaban pocos años para dejar de conducir. Mecánicamente lo ha mantenido en un nivel razonable pero ha aparecido el óxido en la chapa y la pintura ha perdido el brillo. El interior tiene telarañas y le ha crecido algo de musgo.
Hace unos cinco años algún mal aborto del Torete intentó robarlo. Pues no le consiguieron hacer el puente. Al parecer la instalación eléctrica de estos coches debe ser muy peculiar (sé de un Ronda que en vez de arrancar se puso a sonar la bocina) y lo mismo que no pudieron arrancarlo los del taller se volvieron locos para volverlos a armar. Ahora el coche tiene un trozo de salpicadero sujeto con un tornillo.

A todo esto me llegó la hora de sacarme el carnet. La verdad es que yo he seguido el camino contrario a la hora de aprender a conducir. Me lo saqué en junio del 99. Pues los coches que he conducido habitualmente han sido: un Nissan Primera, un Renault Laguna y un Nissan Almera Tino, todos nuevecitos. No ha sido hasta este verano cuando he tenido oportunidad de conducir este coche y es una experiencia que no se olvida.
Lo primero que me llamó la atención es que, al ponerme a sus mandos, es un volante enorme, un parabrisas delante de tus narices muy vertical y el contacto a la izquierda. Al ponerlo en marcha sorprende lo fácil que arranca. Una vez te pones en marcha sorprende lo que acelera en marchas cortas, que los frenos van justitos y que la 3ª y la 4ª hay que marcarlas muy bien. Por lo demás el coche se lleva con bastante naturalidad y no exige mucho más que otros coches que he llevado.
Espero disfrutar este coche muchos años y que algún día sea considerado un clásico.
Aquí va un pequeño diario del coche:
Septiembre de 2002: comienzo esta web.
Diciembre de 2002: el coche rompe el palier izquierdo y el guardapolvos derecho. Se cambian en marzo de 2003.
Mayo de 2003: se rompe un rodamiento.
Agosto de 2003: el motor de arranque empieza fallar ligeramente. Se desmonta y se limpia, ya no vuelve a dar fallos. Días después sufro un pinchazo en el centro de Pamplona. Al cambiar la rueda me pillo un dedo con la chapa del coche y me tienen que poner la antitetánica.
Septiembre de 2003: el coche pasa la ITV sin un sólo fallo a pesar de que en el taller me lo ponen muy negro, lo que hace plantearme el dar de baja el coche (y mis padres el llevarlo a la chatarra). Ese día tuve suerte.
Noviembre de 2003: el aceite de la caja de cambios está bajo de nivel. Lo relleno yo en casa. La operación concluye con éxito a pesar de poner el suelo de la bajera como un cristo y que a partir de entonces el coche lude dos hermosas manchas de valvolina en el paragolpes delantero (foto).
7 de enero de 2004: entra en el taller. Se pasan las ruedas traseras adelante (Pirelli P8000) y se montan unas traseras nuevas marca Kleber, se cambia una rótula de dirección que estaba rota y un tornillo de la torreta del amortiguador delantero derecho con la rosca pasada. Las vibraciones desaparecen pero el coche va algo más nervioso que antes. El problema estaba en la excesiva presión en las ruedas, al poner las que indica el fabricante el problema desaparece.
10 de enero de 2004: primera concentración con el coche. Se celebró en Pamplona, Obanos y Enériz. Podéis ver fotos en http://www.iespana.es/seatritmo/pamplona1012003/, http://club.telepolis.com/psaez/concen.htm y en http://groups.msn.com/4aCONCENTRACIONSADAR/shoebox.msnw. Al limpiar el coche para la ocasión aparece la garantía en el maletero.
Julio de 2004: se cambia aceite y su filtro, valvolina, bujías y sus cables, termostato, termocontacto, filtro del aire, anticongelante. Se limpia el radiador, se arreglan algunos problemas eléctricos. Los tirones del motor desaparecen, el coche se vuelve más rápido y el consumo disminuye.
Agosto de 2004: se tapan con Nural los agujeros del tubo de escape. Si la solución no es buena habrá que cambiarlo.
Septiembre de 2004: la solución del Nural no es buena, pero es suficiente para volver a pasar la ITV con éxito.
Mayo de 2005: sale del taller con las correas del alternador y de la distribución nuevas, así como las ruedas delanteras y pastillas de freno, aunque tiene que volver por una fuga de anticongelante que se hace cada vez mayor.
Verano de 2005: se localiza la fuga de anticongelante en el radiador de la calefacción. Se sustituye este.
Marzo de 2006: se cambian la batería y el motor de arranque.
Actualmente el coche no está en su mejor momento. Ha empezado a gastar aceite y anticongelante apreciablemente y el sistema eléctrico da muestras de agotamiento. Aparte necesita una revisión de suspensión.